Durante los días 7, 8 y 9 de septiembre de este 2026 el Centro de Rehabilitación Psicosocial y Laboral (CRPSL) de la Asociación Salud Mental Villarrobledo, ha realizado unas jornadas de actividades deportivas en Uña (Cuenca), una experiencia que ha combinado actividad física, naturaleza, convivencia y, sobre todo, recuperación en salud mental.
Durante estos días, las personas participantes han podido disfrutar de diferentes actividades deportivas y de aventura, afrontando nuevos retos, descubriendo capacidades y compartiendo experiencias en un entorno diferente al habitual.
Actividad deportiva y salud mental: mucho más que actividad física
La práctica deportiva constituye una herramienta de gran valor dentro de los procesos de recuperación en salud mental. Realizar actividad física de manera regular puede contribuir al bienestar físico y emocional, favorecer la autoestima y la confianza en las propias capacidades y generar espacios de relación y participación social.
En este sentido, desde el CRPSL se apuesta por incorporar el deporte como una herramienta complementaria dentro de los procesos de recuperación, no solo por los beneficios físicos que aporta, sino también por las oportunidades que genera para trabajar aspectos como la autonomía, la motivación, la gestión de las emociones, la superación personal y el sentimiento de pertenencia a un grupo.
El viaje a Uña ha permitido trasladar estos objetivos a un contexto especialmente enriquecedor: la naturaleza y las actividades al aire libre.
Tres días para superar retos y descubrir nuevas capacidades
A lo largo de la estancia se han desarrollado diferentes actividades deportivas y de aventura adaptadas a las características y posibilidades de las personas participantes.
🧗 Iniciación a la escalada
Uno de los retos de la experiencia fue la iniciación a la escalada, una actividad que permitió enfrentarse a nuevos desafíos de una manera progresiva y segura.
La escalada requiere concentración, confianza, planificación y capacidad para afrontar las dificultades que aparecen durante el recorrido. Cada pequeño avance supone un logro y una oportunidad para experimentar que, con apoyo, perseverancia y confianza en uno mismo, es posible superar obstáculos.
Más allá de la propia actividad deportiva, la escalada permitió trabajar aspectos relacionados con la autoestima, la toma de decisiones, la tolerancia a la frustración y la superación personal.
🛶 Piragüismo
El piragüismo fue otra de las actividades protagonistas de esta experiencia. Navegar por el entorno natural de Uña permitió disfrutar de una actividad física diferente, favoreciendo al mismo tiempo la conexión con la naturaleza y la desconexión de las rutinas cotidianas.
Remar, mantener el equilibrio, orientarse y avanzar junto al resto del grupo convirtió la actividad en una oportunidad para trabajar la coordinación, la atención y la cooperación.
Pero, sobre todo, fue una experiencia para disfrutar, compartir y salir de la zona de confort, descubriendo que la actividad física también puede ser una fuente de disfrute y bienestar.
🌿 Contacto con la naturaleza
El entorno natural de Uña fue también un elemento fundamental durante estos tres días. Las actividades al aire libre permitieron combinar ejercicio físico y contacto con la naturaleza, generando momentos de relajación, convivencia y disfrute.
Salir del entorno habitual y participar en actividades diferentes favorece además la creación de nuevos vínculos y experiencias compartidas, aspectos fundamentales en los procesos de recuperación y participación comunitaria.
Recuperación, autonomía y participación
Este tipo de iniciativas ponen de manifiesto que la recuperación en salud mental es un proceso integral, en el que tienen cabida diferentes dimensiones de la vida de una persona: la salud física, el bienestar emocional, las relaciones sociales, el ocio, la autonomía y la participación en la comunidad.
El deporte ofrece un contexto especialmente adecuado para trabajar muchas de estas áreas de manera práctica y significativa. Cada reto superado, cada actividad compartida y cada nueva experiencia contribuyen a fortalecer la percepción de capacidad personal y a ampliar las oportunidades de participación.
Los tres días en Uña han sido, por tanto, mucho más que una escapada deportiva. Han supuesto una oportunidad para aprender, disfrutar, convivir, superar retos y descubrir nuevas capacidades, demostrando una vez más el importante papel que puede desempeñar el deporte dentro de los procesos de recuperación en salud mental.
Desde la Asociación Salud Mental Villarrobledo continuamos apostando por iniciativas que favorezcan el bienestar, la autonomía y la inclusión social, ofreciendo espacios en los que las personas puedan desarrollar sus capacidades y disfrutar de experiencias significativas.
Porque recuperarse también es descubrir nuevos caminos, afrontar retos y disfrutar del camino junto a otras personas.


























